Una acreditación o autorización se concede a una persona para que pueda realizar una tarea o actividad específica, como trabajos eléctricos, mecánicos o hidráulicos. Permite que los empleados de una empresa intervengan de forma segura en instalaciones o en sus proximidades
Las acreditaciones son otorgadas por el empleador, quien debe asegurarse de que la persona cuenta con los conocimientos y las competencias necesarios para realizar la tarea de forma segura.
Algunas acreditaciones, especialmente las eléctricas, requieren una formación específica, evaluaciones periódicas y la confirmación de la aptitud médica del trabajador.
La acreditación no está vinculada al puesto de trabajo ni a la categoría profesional. Se formaliza mediante un documento firmado tanto por el empleador como por la persona habilitada.
El otorgamiento de una acreditación no exime al empleador de sus responsabilidades. La persona acreditada también debe ser designada formalmente por su empleador para realizar las tareas correspondientes.
En el caso de los trabajadores temporales, el empleador debe comprobar que disponen de la formación requerida y de la aptitud médica necesaria antes de concederles la acreditación
La habilitación no constituye por sí sola una autorización para realizar trabajos de manera autónoma. Confirma que la persona dispone de las competencias necesarias y cumple los requisitos aplicables.
Aunque en ocasiones se considere una obligación administrativa, la gestión de las habilitaciones contribuye a mejorar la calidad, la seguridad y el cumplimiento normativo para los empleados, los empleadores, los clientes y el conjunto de la comunidad.
Según el país, pueden aplicarse las siguientes normas y reglamentaciones:
Los riesgos mecánicos aparecen cuando una pieza en movimiento puede entrar en contacto con el cuerpo humano. Este tipo de riesgo afecta principalmente a los equipos y las máquinas industriales, pero también puede estar relacionado con herramientas, fluidos o proyecciones de materiales.
Para adquirir los conocimientos y las competencias necesarios para realizar trabajos mecánicos de forma segura y eficaz, resulta necesario establecer una habilitación mecánica, aunque la normativa en este ámbito no esté tan claramente definida como en el caso de las habilitaciones eléctricas.
El marco normativo varía según el país:
Independientemente de la norma de referencia, el objetivo de la habilitación mecánica es siempre el mismo:
Garantizar que los trabajadores dispongan de los conocimientos y las competencias necesarios para realizar sus operaciones de forma segura y conforme con los requisitos locales.